Bueno. Por si fuera verdad -lo habéis conseguido-:

¿Las gemelas de Sweet Valley también son adalides de la justicia de clases? Lo que son es dos mangantes de California con un buen pandero -y demás-. ¿Y Zack Morris? ¿Incansable activista de los derechos de los alumnos por una California socialista-pachanguera? Un hijo de puta sin dos dedos de frente, con más cara -de gilipollas- que espalda y un padre que lo sacará de una acusación de violación en una fiesta de la hermandad pibetagamma de Ucla.

No sé en qué urbanización vives, pero lo de la madre soltera no es tabú a estas alturas -en mi modesta opinión-. Que esas dos mendas no son estereotipos de medianías luchadoras... sólo hay que ver cualquier mondongo de programa de televisión -reality show o no- en el que te venden ese modod de ser, que es más frívolo que pensar todo el día en ligar. Cuando pienso en mujer luchadora no pienso, ni por allá pasó -fíjate bien, "ni por allá pasó"-, en las "ninias" Gilmore.

Si lo prefieres, en otro extremo más procaz, pero igual de impertinente e insustancial, "Sexo en Nueva York"; pero es que la lista es interminable: Friends, Dawson crece, Supermán en Springfield -o como se llame esa nueva del de Krypton-, etc... ¿Habráse visto? ¿Es que todo en la vida son los escarceos? Es que hay que ser botarate: que si me gusta menganito, que si lo dejo porque no se qué, que si esta chica me vuelve loco, que si parriba que si pabajo -y más pabajo todavía-; me deja el pavo de turno y a escuchar "With or with out you", ¡toma ya temazo!; intrigas esperpénticamente vulgares protagonizadas por bellezas "árbol-visto-desde-un-tren" -chassss, fiuuuu-; gente menuda, menuda gente...

Eso es lo que nos interesa a los jóvenes. Y los móviles. Pues "y su puta madre" digo yo. Creo que ya basta de series, de moñadas, de poca autenticidad y menos honestidad. Las cosas duelen o no duelen, y las frivolidades son medias tintas para contarlas con "un café" en la "facul". Yo creo que la vida es algo más serio -y no soy ningún flemático-, aunque tengo estudios
.
En definitiva, creo que lo que dicen todas esas series no puede interesar de verdad a nadie -ojo, quiero decir "de verdad"-, y si lo hacen, me siento dolido y solo.

El ocio cada vez deja más que desear. Acabaremos pensando sólo en el trabajo para estar sanos.

P.D.: Lo que a mi me vuelve loco, como cualquier lector (aquí "cualquier" lo vamos a tomar como el cuantificador existencial -que es justo el contrario al que deberíamos-, de modo que nos queda "al menos uno" o "existe un") de este blog sabe, es el mayián.