Quiero hablar hoy sobre el mal uso que actualmente se da a la palabra "friki" o "freak".
Todos recordamos, con mayor o menor aprecio, los tiempos del colegio. Como en cualquier otro sitio, allí -en el cole- se formaban grupos de chavales -según los intereses comunes- que más tarde constituirían el germen de los distintos estereotipos sociales. Entre ellos se encuentran, en un extremo, los "populares" -terminología que en principio sólo se utilizaba en las series y películas norteamericanas; que yo sepa, aquí no existe denominación para esa gente (pudieran ser "los guays")-, y en la otra orilla, los pardillos (los pardos, los julais o julandrones).

Los pardillos eran aquellos (o éramos aquellos... aunque creo que no debería incluirme) que, por norma general, sacaban buenas notas -atendían en clase- (aunque esto no es una condición indispensable), tenían serios problemas a la hora de hablar con una señorita (no digamos ya darle la mano o dos besos...), acataban de una manera bastante estúpida las convenciones de los adultos, pasaban más tiempo en su casa que en la calle, poseían todo tipo de atrofias corporales -minucias en realidad, nada demasiado serio-, etc. Al fin y al cabo, gente un poco distinta, pero no demasiado. El verdadero problema estaba en las habilidades sociales, pero sin llegar a dificultades propias de un sociópata o un esquizoide.
Bien. Esta gente se hace mayor. Descubre que, si bien no tiene talento para ser el rey del juego y de la fiesta, lo tiene para las ingenierías o las carreras de letras -esto es indiferente-: talento intelectual (pero bueno, tampoco se matan). Entran en la universidad y es entonces cuando se sorprenden de que no son los únicos, que hay más como ellos. Aprenden a salir, se encuentran con el Ballantines y el JB por vez primera; es todo tan, tan estupendo... Luego agarran una chica y no la sueltan hasta el divorcio o la muerte. Aceptan, sin darse mucha cuenta, los deberes de la gente adulta, del tipo hipoteca, renegando y dando lecciones a los que no, instándoles a compartir esa ganga que es hacerse maduro, porque no existe otra forma de alcanzar esa Luz. Solapadamente, aunque se veía venir, se adhieren a la forma de pensar más tradicionalista y reaccionaria. Pero eso sí, puede que incluso desprecien el fútbol y los deportes en general. Gentes por lo general egomaníacas y poco razonables: nunca se pondrán en el lugar de nadie.
Por el camino han disfrutado de La Guerra de las Galaxias, de la ciencia ficción más pesada, de la música más chabacana, de los mangas más cursis y de los más efectistas y estúpidos. Y esto creyendo que eran perlas en el fango, que nadaban contra corriente o que la tontainas de Buffy esperaría en la cama mientras el viril pardillo le traía el desayuno.
Toda la vida, esta conducta ha recibido el nombre de pardillo, y de verdad no entiendo porque ahora se utiliza "frik", "friki" o "freak". Como dijo Abel San, "un frik es el que tiene seis dedos", pero parece que esto se ha olvidado. El frik es algo extravagante, pero extravagante de verdad, algo raro, una cosa bizarra, y no un pollico medio tonto que dice que es no se qué porque en su vida le han hecho mayor caso: un sedicente idiota, a fin de cuentas. La condición de freak es un lastre que amarga, un eterno hombre elefante, un esperpento, un estigma doloroso: el orgullo del que lucha por vivir. Epopeyas aparte, nadie quiere ser un frik, pero se acepta si se es. Los que ahora se llaman a sí mismos "frik" hacen gala de expresiones ingeniosas (¿inqeniosas de qué?), comportamientos post-adolescentes, incapacidad de notar el infame ridículo que cometen -creyendo encima que forma parte de su idiosincrasia- o disfrutar siendo impertinentes con desconocidos (siempre que tengan a un grupo respaldándoles).
Está claro, estas características se pueden o no se pueden dar, pero esto no intenta ser un escrito científico, coño. Lo que sí debe quedar claro es que lo que se entiende actualmente por "frik" -véase un fan de la Guerra de las Galaxias y similares- no es tal cosa, sino que es un "parrrdillo de prrimerra" (ver el capítulo de Los Simpsons en que Lisa se hace vegetariana); que un "frik" es una persona... muy distinta y de comportamiento francamente antisocial, no con mucha tontuna encima, que es lo que tienen los pardillos.
Aquí van unos freaks:



P.D.: No es mi intención ofender a "naidie", por favor. Sólo quiero que los que leáis esto recordéis la acepción original del "freak" anglosajón, y que no lo confundáis con "nerd", que es lo que se ajusta mejor al uso que damos aquí y para el que tenemos ya la palabra "pardillo".

Bravo, excelente. Los " Pardis Lovers", en terminologia del Julian, son esos capullines feos, convencionales, antisociales y bien dotados intelectualmente que tu tan bien has descrito. Como antiguo "nerd-pardis lover" no me siento ofendido; "por fin nuestro fenomeno cobra visibilidad y es tratado con el respeto que merece", digo por seguir esa puta moda de las reivindicaciones colectivas y las indignaciones populares. Yo fui de los pocos "nerds" de letras, tuve todas las desventajas, pero nunca tuve la suerte de poseer una capacidad intelectual todoterreno como mi sosias Urkel o la Comecome, que igual te sacaba un diez en latin que te resolvia el peor problema de matematicas o ganaba un concurso de redaccion escolar. Creo que actualmente no soy ningun convencional (quiza en el vestir, para disimular esa tara mia que es tener un cuerpo hecho con la mitad del de otro) y Dios me libre de una hipoteca. Supere mi nerdidad antes de libar de la copa de "Balantains" y creo modestamente que me puedo llevar bien con casi todo el mundo y no cambio una compania humana por la mejor recopilacion de "Dragonbol" o "Los Caballeros del Horoscopo".
Perfecto, te falta aclarar que si un freak es lo que es, un freaky no es más que un aficionado a los temas (generalmente, aunque no siempre, los más superfluos y pseudoestéticos) relacionados con freaks, con monstruosidades y aberraciones. De ahí me paice a mí que va a venir la confusión...
Como uno que se tiene que quedar a trabajar una hora más puede querer sentirse identificado con un incansable guerrero mítico, o cualquier paliza despechado con un galán de época, esos pardillos necesitan banderas de su supuesta diferencia para intentar conseguir la dignidad y autoestima que no les puede dar su pereza por madurar.
¿Por qué se tilda de "freak" a aquel que sabe que Dennis Muren es el lector de la revista "Time" en "Indiana Jones en busca del Arca Perdida" y no a aquellos (no aquel, aquellos) que se saben de memoria la alineación del Barça, Madrid, Atlético y Betis, de memoria?
¿Por qué es un freak el que no le gusta lo normal/vulgar?
No niego que existan aberraciones por ahí (conozco varias), pero se le está dando un mal uso; como dice Tonete, debería de traducirse (o adoptarse) "nerd".
Porque los ejercicios memorísticos son propios de "nerd" -cualquiera que sea el ejemplo, "furgol", Los Simpsons o El Señor de los Anillos-. El "freak" es el esperpento, el listillo el "nerd" (pardillo).
Coincido con el Dr. Hawaian, pero excluyo el "furgol", porque ese eaprendizaje se realiza de manera natural cuando toda las energias de una persona estan volcadas en el mismo fenomeno. Saber quien se encarga del cuidado del cesped del Santiago Bernabeu seria propio de un inverosimil "freak" del "furgol". Indagar sobre el nombre del tipo que lee la revista "Time" en Indianayons es de una "freakness" tal que en cualquier momento podrias sufrir una embolia o una parada cardio-respiratoria. No creo que ese conocimiento sea sano. Vigila tus trigliceridos y lleva una dieta cinematografica y social un poco mas sana.
Un respeto a Dennis Muren, sin él no tendríamos los increíbles efectos visuales de La Guerra de las Galaxias y Terminator 2.
Totalmente de acuerdo con Javier without tildes: me apresuré y no tuve en cuenta que con el fútbol, al menos en España, el proceso es natural de puro cotidiano.
Me gusto tu articulo, todavia me cuenta usar el blog, estoy en un periodo de aprendizaje, prometo dominarlo en un par de dias...
espero q sigas bien
suerte