EL CERDO DROGOTA ES UN GUARRO PORQUE SE LO HACE MUY MAL
Hace dos días apareció en el telediario de la Primera esta noticia: una organización alemana iniciaba una campaña de concienciación de los peligros del alcohol con niños de entre 6-10 años. En el patio de la escuela proponían realizar un circuito a los chavales -que constaba de una línea recta pintada en el suelo, unos dibujos de plantas del pie sobre los que había que pisar y no sé qué más-. Dicho circuito debían hacerlo llevando puestas unas gafas que simulaban el efecto de una borrachera: unos cristales de colores que deformaban la visión totalmente (como si utilizas para ver la pasta de intermitente de una bicicleta -os lo recomiendo, es muy divertido-).
Claro, los zagales no daban ni una; había que verlos. Parecía que ivenían de ver a su equipo de fútbol, mamaos hasta las barbas. Luego los entrevistaban y, muy boches ellos, "no, no quiero probar el alcohol; no puedes ir en línea recta", que dicho sea de paso, es una razón tan buena como cualquier otra para no catar el vino, pero... Bueno. Son niños.

Ahora bien, ¿dirían lo mismo si les simulasen los efectos positivos o "atractivos"? La cosa es parecida a aquello que respondía Mark Renton en Trainspotting, cuando se defendía contra las acusaciones de pringaos, idiotas, o descerebraos. El asunto es que los daños y perjuicios son el precio de algo que, en cualquier caso, tú mismo valorarás si merece o no la pena, pero está claro que la gente no disfruta en la miseria, es decir, que no es que les guste no caminar en línea recta, que le salgan pústulas y contraer la hepatitis, vaya.

No obstante, desde Dragón Verde aplaudimos la iniciativa de la asociación alemana contra la droga -o como se llame-, porque, cuanto menos, seguro que fue divertidísimo para los ninios, y posiblemente aprendieron cantidades.

Recordad chinorris, droga no y reciclad siempre.

priscilaa dijo
que ascoooooooooo me dannn esas imagenes!!!
30 Julio 2009 | 06:44 PM