FANTASÍAS SOCIALISTAS Y EGOMANÍACAS ANIMADAS DE AYER Y HOY: SI TODOS SE CONFORMARAN CON LO QUE ME CONFORMO YO...
En mi humilde opinión, si todos nos dedicáramos más a olernos los pies por la noche, con su infinito perfume de camino andado, de camino difícil, de camino a casa, a mi hogar, oohh mi hogar -siento como si llegara a casa-; a jugar al mayiang; a escuchar lo que nos tiene que decir ese plasta indómito sobre los átomos, los merinos y Jose Antonio Primo de Rivera, en vez de intentar sacarle los colores... Porque esto pasa mucho: cuando uno está aplastado por el peso de la mala suerte, cuando no reconoce a su madre ni aunque la tenga delante, cuando la rabia es tan fuerte contra uno mismo que ni nos paramos a pensar qué significa "autoestima" o si tenemos un poquito, aunque sea un poquito, de ella... Siempre, y digo siempre, aparecerá ese "person" con ganas de ayudar, pero no ayudar en el sentido de prestar una mano al prójimo que lo necesita, sino ayudar en un sentido en que no tiene tal sentido: un sentido ausente (no sinsentido o sin sentido, eso son cosas de filósofos). Este sentido ausente se convierte en ganas de tocar las pelotas o bajar los humos, que para este caso es lo mismo. Y, continúo, cuando alguien sabe que necesitas estar solo o que te echen una mano, lo que hace es ponerte al cuello la suya y soltar alguna lindeza, a la que no puedes replicar más que: "Oye, tío. ¿Por qué no te callas y me dejes tranquilo? ¿No te das cuenta de que no sabía que existías hasta este momento y presumo que es precisamente esto lo único que esperabas, que supiera que no eres un tabique de mierdazón?
Hay gente que tiene necesidad de molestar, de sacar los colores, de confrontación, de poner en evidencia a... a cuento de algo, de algo que no conozco ni en mis más salvajes sueños.
Si nos oliéramos los quesos con más asiduidad todo sería más fácil. Un perfume humano de Humanidad nos abrazaría. Y dejaríamos de tener hambre, envidias, naciones, coches, publicidad, droga, televisión, soberbia...
Quiero a todo el mundo, pero también quiero que todos me queráis y que os oláis los pies cuando lleguéis a casa.

Muy emotivo.
¿Pero te vas a oler los pies o no?
¿Lo dudas acaso? ¿Qué no se merecerán?