Filósofos del mundo, aplicaos el título del "post", pero en literal del inglés: "En la Tierra y ahora".

Sí, Maerandor, los significados de los textos pueden limitarse al contexto fijado o excederlo -el contexto-. Precisamente por eso se intenta aplicar un análisis lógico o, mejor dicho, se construye una argumentación lo más lógica posible para evitar estallidos de significación, que sólo son deseables en la prosa novelesca y la lírica, no en la investigación.

No soy, ni mucho menos, enemigo de la mística. Pero la investigación filosófica no es su sitio.

Por otra parte, esas malas costumbres estilísticas de sustantivar, del tipo "es un precipitarse", " es un materializarse", "es un caer hacia la nada", y crear "nociones" a base de encadenar palabras muy sonoras con guiones (aquí-y-ahora, mostrarse-en, ser a-la-mano, ser ante-los-ojos, etc etc...), son impertinentemente enrevesadas y de un gusto pésimo. Sólo los bohemios con pretensiones de afrancesarse atienden a estas parrafadas. Es algo pérfido, es siniestro, es infame y grotesco. Es quien concibe y sigue este tipo de filosofía el que observa al resto de los mortales con indulgencia, dedicado a menesteres de una importancia que sólo otros pazguatos como él pueden calibrar. El mundo del gnosticismo, el hermetismo y la alquimia en los tiempos modernos. Para partirse de risa, si no fuera porque se hincha la vena de la cabeza.

Admito la deconstrucción y muchas otras cosas que vienen de los postontainas, pero no cómo lo dicen ni cómo lo escriben. Hay muchos charlatanes en el mundo de ahora, ¡no cabemos más!

Por favor, un poco más de dedicación a la hora de escribir. Es necesario realizar textos pensando en su comprensión, no en desencriptamiento ni desciframiento.

El único "Aquí y ahora" es el que pedimos en nuestras oraciones en medio de nuestra desesperación. No en el reino de los cielos, Señor. Por favor, aquí y ahora.